Resumen
Esta duda comenzó un día que iba tarde a la clase de lógica, razón por la cual me cuestioné qué respondería si la profesora me preguntaba el motivo de mi retraso. Como fanático de un muerto con el que no he conversado (aún)[1], pensé que en ese caso hipotético debía de responder con sinceridad “ayer salí de peda, dormí tarde y no me desperté a tiempo, por lo cual, se me fue el camión”. Sin embargo, ¿hasta qué punto eso sería una apelación a los sentimientos?
[1] Me refiero a Immanuel Kant, pues aún no he tenido la oportunidad de leerlo.
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